Mamá se va a trabajar fuera pero deja el corazón en casa


Desde que nació mi pequeña sentí que no iba a poder retomar mi trabajo y estar lejos de ella. Tenía muchas dudas, sentimientos encontrados, por un lado pensaba que por gusto había estudiado tantos años si no iba a ejercer mi profesión y por otro lado pensaba que mi carrera siempre iba a estar ahí pero mi hija no y que debía aprovechar el tiempo con ella, por lo menos sus primeros tres años. Es así como me convertí en una mamá 24/7 que colgó su mandil en el consultorio para trabajar dentro de casa al cuidado de su pequeña.

Conforme avanzaba el tiempo extrañaba mi profesión, a mis pacientes, el difundir la salud oral  (el cual es uno de los motivos por los que tengo mi blog).  La verdad sentía que tenía que regresar a trabajar porque es algo que me encanta hacer pero tenía que esperar a que mi pequeña sea un poco más grandecita, que hable de manera fluida, que coma sola, que aunque sea me cuente sus cosas que hace o pasan a su alrededor, que dejé el pañal y tenga rutinas, el cual se fue cumpliendo desde el año a los 3.

Con mi pequeña preparada para que mamá retome sus actividades, conversamos en casa y decidí buscar un trabajo por turnos, así podríamos tener un tiempo para estar juntas, su papá podría retomar sus estudios y  así que no sienta de golpe el cambio de actividades en casa o rutinas. Menos mal mi carrera permite hacer estos ajustes en mi vida pero se que en otros profesiones es difícil y es un horario de oficina si o si.

El regresar a trabajar me trajo sentimientos encontrados porque los primeros días  no hacía más que mirar las fotos mi pequeña, llamar a cada rato a preguntar si estaba bien. Es difícil de verdad, el sentimiento de culpa te invade de manera exagerada y dan ganas de tirar todo más aún cuando lloran.Uno los extraña un montón, nos da pena y hasta terminamos llorando.  El tener que levantarme súper temprano para dejar todo listo para el día, el regresar cansada de trabajar para seguir con mis actividades dentro de casa, es agotador. Pero aún así me prometí por lo menos regalarme un día entero de "mama e hija", así que los Martes  es nuestro día y nos vamos a pasear, al cine, al parque, etc.

Si estas pasando por esta etapa o piensas volver al trabajo recuerda que conforme pasen los días, semanas y meses uno se termina acoplando a su nueva vida. Porque así somos las mamás, fuertes, valientes y guerreras, nada se nos pasa, nada nos amilana y por nuestros hijos hacemos esfuerzos que poco a poco se verán reflejados en nuestros pequeños.... En este mundo es un poco difícil conciliar la maternidad con el trabajo pero poco a poco nos vamos acostumbrando y nuestros pequeños también porque a veces no nos queda de otra porque cada familia es única y especial.

 Porque mamá se va a trabajar pero deja el corazón en casa...


Gracias por leerme







Mami Dientes

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