Las madres cesareadas también somos valientes, fuertes y hermosas






Nace un bebé y aparte de felicitarte siempre tienen que preguntar: ¿Fue parto natural o cesárea?. Ojo que las  respuestas marcan los saludos posteriores. Si es natural, pues automáticamente viene el: "que valiente eres", "eres toda una heroína", "eres toda una madre", pero que pasa si la respuesta es cesárea, pues eres minimizada con comentarios, como: "Tu no has sufrido"ó "No sabes lo que es parir". Siempre los aplausos son para las madres que dar a luz por parto natural pero para las que dimos por cesárea no. Cuando en realidad el dar a luz mediante una cesárea no me hace menos madre que otra que dio a luz de manera natural, simplemente son formas de nacer, pero el producto final es el mismo, tener a nuestro bebé en nuestros brazos sanos y salvos.

Para muchas personas la forma ideal de dar a luz a un bebé es por parto vaginal, por ser de manera natural, porque es sin anestesia, porque la madre y bebé participan activamente, sin ayuda de médicos y enfermeras. Pero el parto vaginal no es la única opción para dar a luz un bebé, también existe la cesárea que muchas veces es necesaria para salvar la vida de muchos bebés y aunque muchos piensen que es una cirugía muy fácil, porque es con anestesia, la verdad no es así. La cesárea es un proceso quirúrgico como cualquier otro donde se requiere un post operatorio mínimo de 7 días, pero en nuestro caso no es así porque debemos continuar con nuestra maternidad.

Yo di a luz por cesárea a mi pequeña, no fue fácil, la preparación para la epidural, el pinchazo, el frío del quirofano, la misma cirugía y el post operatorio fueron horribles, además de sentirnos muy tristes por solo ver a nuestros bebés por unos minutos cuando nacen mientras seguimos adormecidas con impotencia de no poder mover las manos ni las piernas y tener que esperar a que terminen la cirugía para luego pasar a sala de recuperación unas dos horas para poder tener a nuestro bebé en brazos. Con todo esto se puede decir que la cesárea es la única cirugía en la cual no existe reposo absoluto, porque tienes que trabajar como mamá desde el primer día,

Las  madres cesareadas somos valientes porque nos preparamos para enfrentar una cirugía muchas veces sola, sin nuestro esposo rodeada solo de médicos y enfermeras, en todo ese tiempo que dura la cirugía solo nos aferramos al amor por nuestro bebé porque sabemos que era la única opción que nos quedaba para tenerlo en nuestros brazos.

Las mamás cesareadas somos fuertes porque pasamos por una cirugía, la cual necesita un post operatorio de reposo mínimo de 7 días (en una cirugía convencional) pero las mamás cesareadas debemos comenzar nuestra rutina con nuestro bebé desde el primer día. El dolor se hace algo cotidiano, el tener que aguantar hasta las ganas de orinar porque piensas que se te va a salir alguna sutura, sentir la pesadez de tu barriga, el no poder bajar escaleras o subirlas, sumado a la lactancia, las malas noches. Las mamás cesareadas nos volvemos fuertes tanto como emocionalmente

Las madres cesareadas somos hermosas ya que tenemos una cicatriz que nos recuerda el día más importante de nuestras vidas que es el nacimiento de nuestro amado bebé, ese que esperamos con muchas ansias. Esa cicatriz nos recordará el momento en el cual nuestro cuerpo se convirtió casi de forma literal en una puerta a través de la cual ellos llegaron a nuestras vidas.



Nuestro primer encuentro y sentir la impotencia de no poderlos cargar


  
No importa las cicatrices, lo que importa es traer sano a nuestro bebé





Mami Dientes

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